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25/12/13

Memorial de Salvador Alguero , "El Moro"

MEMORIAL DE SALVADORET, "EL MORO"
La Restauració Alfonsina i la Pau

Artur Cot i Miró
Altre cop el cronista oficial de la vila ens endinsa en la vida d'un dels personatges de la vila de Móra d'Ebre, anomenat per grans i petits i que avui dia pocs recorden...

Salvador Alguero "El Moro"

L’any 1875 la lluita entre carlistes i liberals continuava essent molt aferrissada a les nostres terres. La premsa coetània, sobretot el Diario de Reus, ens informa en una ininterrompuda relació de l’activitat militar.
Els mesos de març i abril, Tivissa sofrí el setge dels carlins, segons la notícia publicada el 2 d’abril; en un atac les baixes dels carlistes sumaven catorze morts i una dotzena de ferits, els liberals de Salvadoret participaven activament en defensa dels de Tivissa “consiguiendo así desistir a los carlistas de su temerario empeño” Bru i Borràs va dedicar un capítol de la seua obra “Fulls d’història de la vila de Tivissa” a les guerres dinàstiques del segle XIX.
Els veïns dels pobles riberencs estigueren llarg temps reclosos als recintes dels pobles, ni els pagesos podien sortir a conrear els camps ni els ramaders a pasturar, els comerciants rebien escassos productes per al subministrament de les botigues i els llaguters no s’atrevien a trasllardar-se en busca de farina i grans al baix Aragó o arròs i sucre al mercat de Tortosa; la xicalla limitava el camp dels seus jocs a les places de la vila. Mercats i fires, festes i saraus s’interromperen per llarg temps. Durant tres anys, fins i tot les campanes de l’església restaren silencioses.
Dins d’aquell bel·licisme, el Moro participava activament: “Un colega valenciano dice que don Salvador Algueró ha sido nombrado comandante militar de Mora de Ebro, en reemplazo del teniente coronel del cuerpo de Estado Mayor de plazas don Francisco Margarit, que pasará a aquella situación, así como el capitán de infantería, secretario de dicha comandancia don José Rilles”.
Carlins empresonats
No tots els morencs estaven sota el comandament del Moro, alguns s’involucraren a les files carlistes com manifesta la nota publicada el mateix dia en què Salvadoret es feia càrrec de la Móra d’Ebre fortificada:
“Relación de los carlistas hechos prisioneros en Aleixar por el señor Brigadier don Eduardo Gamir el día 1 de abril. Pelegrín Puig Sales (Miravet), 24 años. Pedro Rius Segarra (Benisanet), herrero, 28 años. Bautista Hernández Vila (Mora de Ebro), labrador, 15 años. Lorenzo Morera Costa (Mora de Ebro, labrador, 19 años. José Falcó Valls (Mora de Ebro, labrador, 16 años. José Aragonés Gurrera (Mora de Ebro, labrador, 18 años”
La sort dels presoners moltes vegades era prou llastimosa, els presidis d’Àfrica o els destacaments d’ultramar eren la destinació dels vençuts. Contràriament, els voluntaris liberals de Móra gaudien de la protecció estatal: “(...)han sido autorizados por el Ministerio de la Guerra pera recibir sus haberes en la Caja de la Administración económica de Tarragona”.
Impostos de guerra. El cas de Ginestar
Els carlistes, molt actius en aquells dies, s’atansaren al nostre poble “(...)se apoderó en Mora de Ebro e algunos contribuyentes, a les que se les exigió una fuerte cantidad. Los carlistas tuvieron que abandonar más deprisa la población”. L’endemà es publicava la notícia següent: “La carretera de Gandesa ha sido cortada por los carlistas en dos puntos en las inmediaciones de Corbera”.
Els carlistes cercaven suport econòmic en els impostos de guerra: “Hace dos días el Cura de Flix tuvo por conveniente arrebatar la tranquilidad a los habitantes de Mora de Ebro, llegando hasta sus murallas y a su paso prender a todas las personas que encontraron. Acto seguido los llevaron a Miravet. Es probable los despidan cuanto antes, pues tendrán que pagar la contribución y asunto concluido. Digo esto porque los presos no están afiliados a partido alguno, y tal vez más afectos a la causa que no a la nuestra”.
L’any anterior s’havia produït a Ginestar, un poble obert i per tant sense defensa, un cas molt comentat, un segrest col·lectiu: “Noticiosos los voluntarios de Mora de Ebro que el viernes de la pasada semana una partida carlista se encontraba en Ginestar, acudieron inmediatamente a dicho punto, obligando acorralar en la casa de la Villa al enemigo, quedando encerrado en el mencionado sitio el aguacil del Ayuntamiento. Los carlitas tenían en su poder 6.000 duros que escondieron, encargando a aquel dependiente de la autoridad que hiciera suya aquella suma en el caso de morir todos ellos, resueltos como estaban a no rendirse a pesar del inmediato peligro en que se encontraban; pero en caso contrario guardase el secreto, pues de no ser así acabarían tarde o temprano con su vida. A los voluntarios de Mora se les agregaron nuevos refuerzos de voluntarios de otro pueblo inmediato y merced a algunas cuestiones que mediaron entre los jefes de ambas fuerzas nacionales, el enemigo pudo después de alguna tenaz resistencia, evadirse poniéndose a salvo”.
Els últims reductes carlins. Martínez Campos a Móra d’Ebre. Rendició de Flix i Miravet
Els de Flix, comandats per Josep Agramunt, més conegut com el capellà de Flix, foren assetjats pels liberals de Móra: “Durante la noche algunos voluntarios de Clivillé y una de las compañías de Mora quitaron la barca del mencionado castillo, llevándola a la parte del río que nuestras fuerzas ocupaban, quedando de este modo los sitiados sin ningún medio para evadirse, aunque no lo hubieran podido conseguir por la posición que ocupaban las tropas”.
Miravet s’havia convertit en un indret dominat pels carlistes. El castell, amb la seua forta estructura bastia per templers i hospitalers en temps medievals, no restava inactiu al llarg de les guerres civils; les seues fortificacions i reductes eren el centre del bel·licisme dels pretendents i, per tant, l’objectiu dels liberals en els últims temps d’aquella guerra.
El capità general de Catalunya, Arsenio Martínez Campos, que havia alliberat Berga del domini carlí en 1872, que havia proclamat la monarquia d’Alfons XII el 29 de desembre de 1874 a Sagunt, s’havia traslladat a Móra amb l’objectiu de conquerir Miravet. “De Mora de Ebro, escriben que el Exo. Señor Capitán General mandó parlamentarios a Miravet y la contestación de los carlistas ha sido que no se quieren rendir. El general ha manifestado que si dan lugar a que llegue la batería de mayor calibre, no dará cuartel bajo ningún concepto”.
Els dies següents tota la premsa donava notícies de la rendició d’aquell reducte, l’últim que mantenia la carlinada:
“Tarragona 24 de junio, 7 de la mañana, General en Jefe dice que ayer sus baterías colocadas a 400 y 700 metros de distancia del castillo de Miravet han lanzado sobre el mismo 500 granadas Kupp y Plasencia con un acierto fabuloso derribando la bandera y apagando completamente los fuegos. Los tiradores del Príncipe y Arapiles están a 100 metros del Castillo y con sus certeros disparos no permiten al enemigo asomar por ninguna parte. Sitiados han pedido plazo 24 horas para rendirse el cual expira hoy. Son 39 oficiales y 135 de tropa que quedaron prisioneros de guerra. Ultima hora. En maquina nuestro número, hemos merecido la amabilidad de nuestra primera autoridad militar D. Rufino Montaño, el siguiente importantísimo telegrama al que, con el mayor júbilo y satisfacción le damos publicidad: A las seis tarde ayer se entregó castillo Miravet quedando prisioneros 9 jefes, 31 oficiales, 195 individuos, cogiendo 4 cañones. La entrega se saludó con 21 cañonazos. Prisioneros salen trasladados a Barcelona, siguiendo general en jefe hoy las operaciones. Por nuestra parte, durante el sitio hemos tenido un muerto y trece heridos”.

El repicar festiu de les campanes de Móra
La notícia de la capitulació de Miravet fou rebuda a tot arreu amb goig, era una premonició de la pau a les nostres terres. A Móra d’Ebre l’alegria era gran: “Hace tres años que las campanas dormían y hoy han despertado al viento los sonidos”.
El capità general celebrà a Móra aquell esdeveniment i, tot seguit, es va dirigir a Alcanyís: “Anoche a las diez de la misma fuimos agradablemente sorprendidos de la manera más inesperada, con la llegada a esta ciudad del Excmo. Sr. General en jefe del Ejército de Cataluña D. Arsenio Martínez Campos, que con una escolta de 40 caballos había salido de Mora de Ebro distante diez y nueve horas”.
Una colla de notícies feien referència a l’ambient que es respirava a Móra d’Ebre després de la rendició de Miravet: “En Mora de Ebro se han derribado las barricadas que se habían construido en previsión contra algún intento de los carlistas, asimismo se ha macizado la zanja que circundaba la población”
La situació era cada dia més optimista: “Los vecinos de Mora de Ebro creen habrá este año bastante número de forasteros en la feria que se celebra los días dos y tres de Agosto por estar aquella comarca muy limpia de carlistas y haberse derribado los preparativos de defensa que tenían construidos”.
Amb la pacificació de la contrada arribaven notícies dels últims escamots carlins:
“La partida carlista que en el Maestrazgo mandaba Pallás de Garcia, al pasar el Ebro por Ribarroja, se le deshizo la embarcación teniendo los individuos que ganar a nado la ribera. Al día siguiente en Mora se recogieron los cadáveres de tres de ellos, y el caballo del cabecilla, ignorándose el fin que cupo al resto de la partida”.
“Escriben de Mora de Ebro,, que el día 30 del pasado mes un sargento y un cabo de las fuerzas movilizadas que guarnecen dicho pueblo se trasladaron a la Torre del español, y allí se encontraron de imprevisto con cinco carlistas perfectamente armados. Lejos de asustarse, les intimidaron la rendición y amenazándoles con que serían fusilados, si se resistían, por las fuerzas que circulaban por el pueblo, ardid que creyeron verdadero los carlistas y depusieron las armas manifestando que eran desertores de Berga y llevaban el propósito de acogerse a indulto, el cual fue concedido por el comandante militar de Mora de Ebro señor Algueró al llegar a este pueblo”.
Una notícia més referida a la desamortització de les files dels carlins era la següent: “Lérida 26 de Setiembre –Del Diario de Barcelona-. El general Salamanca que se encuentra en Mora de Ebro, se le han presentado en demanda de indulto 18 carlistas armados y que en esta quincena suman ya 262 los que han verificado en aquellas líneas”.

Restabliment del telègraf i del correu a Móra
El general Salamanca, un dels militars més acreditats del bàndol liberal, va passar una temporada a la nostra població amb la missió de protegir la construcció d’una línia telegràfica:
“Nos dicen de Mora de Ebro que el Ministro de Guerra se ha interesado en que se construya un telégrafo eléctrico en aquel pueblo... El día 6 llegó a Falset el general Salamanca saliendo el mismo día hacia Mora de Ebro, de donde había procedido y en donde protege la construcción de la vía telegráfica que se coloca entre dichos pueblos para unir las comunicaciones”.
El correu era un dels serveis damnificats per la guerra ja que havia estat deturat en nombroses ocasions. Amb la pau es restablia aquell servei:
“La Dirección general de Correos y Telégrafos ha nombrado peatones conductores de la correspondencia de Mora de Ebro a Tivisa don Francisco Fortuny. Mora de Ebro a Tortosa don Pablo Bertolí y Vall. Mora de Ebro a Tortosa don Bautista Costa. Mora de Ebro a Flix don José Ribera y Peris. Mora de Ebro a Ribarroja don Pedro Estepa y Cabello”.

Les víctimes de la guerra
No tenim constància plena dels veïns de Móra que van morir en accions de guerra. Al Registre Civil localitzem algunes víctimes dels 1nys 1874-75.
Pere Saloni, “(...)voluntario movilizado de la compañía de Mora de Ebro de guarnición en el castillo de la misma, era de Benisanet de cincuenta y tres años”.
Pere Querol i Ripollés, de cinquanta anys, natural de Morella, era carlista: “(...)de una herida que recibió en la pierna siendo carlista en el ataque de Gandesa”.
Ramon Caballé i Cot, 49 anys, febrer de 1875, “(...)de resultas de un tiro de fusil”.
Francisco Solé i Bertolí, 21 anys, el 25 de novembre de 1874.
Francisco Sabaté i Rebull, de Gandesa, “(...)a resultas de un golpe de piedra que los carlistas le tiraron en el pecho defendiendo las casas del recinto del Castillo en la predicha villa de Mora de Ebro en el ataque que tuvieron que sostener contra los mismos”.
Si Catalunya ja es mostrava pacificada, la lluita dinàstica continuava per terres de Navarra, allà, lluny de Móra, va morir a l’acció de Peñaplata, el 18 de febrer de 1876, l’últim morenc que participava en la guerra amb les tropes liberals, el comandant Jaume Ugarriza i Montagut, nat a Móra el 6 de febrer de 1847.
Segons tradició familiar, la notícia de la seua mort en combat va arribar a Móra quan les campanes al vol anunciaven la fi d’aquella guerra fratricida.

La Guàrdia Civil a Móra
El temps d’Isabel II es creà el cos armat de la Guàrdia Civil (1844), organitzat pel duc d’Ahumada.
A la nostra contrada, la Guàrdia Civil s’establí els últims dies de la guerra: “Ayer llegó a esta ciudad una fuerza de la Guardia Civil destinada a prestar los servicios de su instituto en los pueblos de Falset, Tivisa, Mora de Ebro, Pinell, Ascó, Gandesa y Batea”.
A Móra, els guàrdies s’instal·laren davant de l’administració de correus (casa D. Dionís), en la cruïlla dels carrers Sant valentí i l’actual carrer de l’Unió (costa dels Civils).

Celebració festiva de l’acabament de la guerra
La fi de la guerra se celebrà arreu del país amb festes patriòtiques. Al Diario de Reus del dia 2 d’abril de 1876 es publicaren dos articles fent menció de les festes que van tenir lloc a Móra:
“El liberal pueblo de Mora de Ebro es una de los que ha solemnizado con mayor pompa los festejos del deseado don de la paz, en su lugar correspondiente insertamos una carta de nuestro corresponsal en dicha villa, constándonos además que cuanto en ella nos manifiesta es un breve apunte de los festejos habidos. Las calles estaban de tal modo engalanadas que parecían un campo por los muchos arcos y ramaje colocados convenientemente en toda su extensión, muchos balcones y fachadas estaban caprichosamente decoradas con colgaduras, distinguiéndose entre aquellos adornos el cuartel de la Guardia Civil, la casa del profesor de Primera Enseñanza y la Casa de Correos en las que había un bonito transparente”.
“Mora de Ebro, 28 de Marzo. Tres días destinados a celebrar la paz han sido divertidos de verdad. Durante los mismos se han engalanado los balcones y ventanas distinguiéndose algunas inscripciones en que se leía: Viva el Rey Alfonso. Viva la Paz, la libertad y los fueros. Por la noche hubo iluminación general”.
“En la plaza del Príncipe ha tenido lugar un baile público y de sociedad y una chistosa función por los jóvenes de esta villa con la participación del simpático y brillante coronel Portillo y las fuerzas de Caballería y cuatro compañías del cuerpo provincial de Toledo que es una de los batallones que en el centro y norte lucharon por la paz deseada. Hubo conciertos bajo la dirección del músico mayor Caballero; carreras de caballos, procesiones cívicas, etc. por espacio de tres días”.

Tots desitjaven la pau, la pau centrada en la restauració alfonsina amb la qual es concloïa aquell malaurat segle de la nostra història.

28/11/13

El Patronat Treig-Montagut (cal Suec)

La base bibliogràfica per aquest article es del llibre "El Patronat Treig Montagut de Móra d'Ebre (1942-1972)" de Xavier Garcia Puerto, editat pel CERE i guanyador del VIII Premi d'Assaig Artur Bladé i Desumvila.

La Ribera d’Ebre fou una de les comarques de Catalunya que visqué una postguerra més dura i crua, a causa de les ferides rebudes durant el conflicte fratricida. Un temps que encara crema a les ments dels vilatans.  Móra d’Ebre, com a centre administratiu i vital que havia estat fins aleshores, havia de capitalitzar la sortida d’aquell lot, oferint serveis i infraestructures per a u temps en què la vida era poc més que supervivència.

En aquesta època tan necessitada, existí la possibilitat d’erigir a Móra d’Ebre un Hospital destinat als pobres de la localitat i, per extensió, de la comarca. Aquesta iniciativa benèfica era l’objectiu del matrimoni Treig – Montagut (un dels hisendats més rics de la contrada) i així ho van indicar en els seus testaments.

Móra d’Ebre sempre havia d’enviar malalts als centres de Tortosa o Reus, entre d’altres, i la construcció d’un Hospital hauria significat una gran ajuda per a la Ribera, a més d’un esforç de descentralització. Per poder fer realitat l’objectiu últim de Santiago Treig Montagut (un dels prohoms de Móra d’Ebre), als primers quaranta (1940) es constituí un Patronat format pels representants més significatius de la vila, per administrar l’extens patrimoni. Malauradament i malgrat tot, l’obra d’aquest Hospital no es féu mai.

Santiago Treig Montagut i el seu patrimoni
Santiago Treig Montagut va néixer a Móra d’Ebre el 28 d’agost de 1873 en el sí d’una família formada pel seu pare Jaume Treig Piñol, i la seua mare Tomasa Montagut Cuadres, el seu germà Climent, i posteriorment la seua germana Rita. Tenien la seua residència a la casa ubicada al carrer Estrella 2 – 4 (el solar és avui la Plaça estrella). La família posseïa en cert estatus a la població, ja que el pare, a més de ser advocat de professió, era elegible per a càrrecs comunals, i els seus dos fills sabien llegir i escriure. Si en un principi ambdós germans eren llauradors, posteriorment passaran a ésser comerciants, i Climent propietari.
Santiago Treig nasqué i visqué la joventut en una Móra d’Ebre que dóna la benvinguda al nou segle, amb una població establerta i estancada al voltant dels 4.000 habitants i amb una economia puixant, gràcies a la salvaguarda que li oferia la seua orografia enfront de l’embat de la fil·loxera. Era el temps de la Restauració i la gent es planyia del desastre colonial, tema de conversa habitual i font d’històries personals, mentre s’anava afermant el catalanisme polític que no deixaria de créixer.
Aquest nouvingut en la política tenia la seua versió morenca en els republicans, que aconseguiren desplaçar en el consistori els carlistes (1903) fins al moment poderosos. Els republicans van haver de fer front a l’esclat de la fil·loxera i la crisi que provocà fins a l’esclat de la Primera Guerra Mundial, i es van consolidar amb la creació del centre Instructiu Democràtic –CID- (La Democràcia) el 1915, amb clara voluntat d’acció política i cultural.
Aquesta puixança té el seu colofó en el bastiment del pont de ferro el 1918, aconseguit pel diputat Joan Caballé y Goyeneche, que significà la fi de muletes i llaguts. Tots aquests canvis també s’havien reflectit en el sector econòmic; si bé encara era predominant l’agricultura (amb oliveres, ametllers, garrofers i patates, a més de la vinya), prenia una desconeguda força la indústria (ultrapassant els límits comarcals), amb dos grans sectors: la transformació d’elements agrícoles (molins d’oli, fàbriques de sabó, etc.) i la transformació de materials (guix i ciment, bòbiles, etc.)
La situació de Santiago Treig transcorre paral·lela a la seua vila, i experimenta un gran salt arran del seu casament amb Consolació Montagut del Àlamo, que es casava amb ell amb segones núpcies. Consuelo, era natural de Móra d’Ebre, membre de l’antiga família dels Montagut. Posseïa un extens patrimoni provinent d’una magna herència familiar, que s’anava engrandint generació rere generació. Ja el seu avi, Josep Montagut i Riba, comptava amb grans possessions, procedents del seu pare, Joan Baptista Montagut i Pedret, que va ampliar amb diverses adquisicions, algunes gràcies a les desamortitzacions de 1855, o d’altres comprades a particulars que acabarien per configurar un important solar situat “intra muros” (dins les muralles). Aquest mateix solar fou posteriorment ampliat amb d’altres adquisicions i acabaria per configurar la seua casa pairal, coneguda com Cal Suec. Aquest sobrenom provenia del seu primer matrimoni, amb Joan Alhenius Jonhson, cònsol suec a Barcelona. Amb la unió entre Consolació Montagut i Santiago Treig, aquest passava a convertir-se en un  ric hisendat, amb un gran patrimoni en terres situades a Móra d’Ebre i Benissanet; amb la mort de la seua dona el 1935, tot quedava a les seues mans.
Amb aquest gran salt, conseqüència de l’entrada a la família Montagut, Santiago Treig fou un dels personatges més influents de la població, amb el seu paper de gran propietari, i complí amb les obligacions socials que tenia un senyor de la seua posició. Així, cap a l’estiu de 1929, col·laborà amb la gens desestimable xifra de 25 pessetes al fons elaborat per tota la població destinat a l’erecció d’un monument a l’insigne escultor Julio Antonio. Aquest l’havia de realitzar Santiago Costa, un altre magnífic escultor de Móra i cosí de l’homenatjat.
Tot i no tenir filiació política definida, ja que no estava associat a cap grup ni partit polític, el seu posicionament ideològic quedà ben palès quan la situació començà a ser crítica pels propietaris de terres com ara ell.
El 6 de juliol de 1932 es constituí la Guarderia Rural de Móra d’Ebre de la qual Santiago Treig va formar part de la Comissió Organitzadora i era el secretari. Era una societat formada per alguns propietaris agrícoles de la població i la seua finalitat primera era la protecció de la propietat privada en contra d’elements aliens a aquesta i dels seus propietaris.
Es tractava d’hisendats que “veien amb recel la marxa de la república, van creure necessari augmentar la vigilància de les seues propietats per tal d’impedir robatoris a les sues finques” i arribar, si era necessari, a la contractació de guardes, aspecte assenyalat en els seus estatuts. Aquesta era la resposta i la traducció des del punt de vista dels terratinents de la gran efervescència associativa d’aquella època, una mesura de força. Mesures d’aquest caire venien justificades per l’extensió i el nivell de descontrol al qual estava arribant durant aquelles dates el conflicte rabassaire, un dels pols de conflictivitat que va haver d’afrontar la II República a Catalunya.
La recessió econòmica del període i el conseqüent augment de l’atur eren les causes bàsiques de la gran inseguretat.
En el clima enrarit i de gran agitació que vivia Móra en aquella època no era el més propici perquè personatges com Santiago Treig es deixessin veure massa...
La radicalització de les postures polítiques i socials afavorí un procés que culminà en la revolta que esclatà a Catalunya la matinada del 19 de juliol. Immediatament arribaren a la zona les tropes mobilitzades des del camp de Tarragona, davant la por d’una possible entrada de feixistes des d’Aragó. D’aquesta manera s’instal·là el Comitè Local de Milícies Antifeixistes, s’inicià la influència anarcosindicalista a la vila, i diverses persones de partits de dreta són afusellades.
Amb la col·laboració de la Societat Obrera els anarquistes van arribar al consistori i de seguida van encetar la col·lectivació, per tirar endavant els conreus. Tot plegat fins que van ser expulsats per la guàrdia d’assalt i carrabiners de la República després dels fets de maig de 1937. amb aquest arribà el govern Negrín, sota l’òrbita comunista, i el retall d’autonomia al govern de la Generalitat.
La gent de la Ribera, molt minvada per l’anada al front dels homes, els ajusticiats, els fugitius i els bombardeigs aeris, es trobava més pendent de l’evolució del front d’Aragó que dels esdeveniments polítics de Barcelona.
A més la natura feia recordar on vivien, sense respecte envers ningú, amb la forta riuada d’octubre de 1936, que va fer malbé conreus i es va haver de refer tot sense ajuda oficial.
Tot i la substitució de les milícies per tropes regulars, no es va poder deturar l’inexorable avanç cap a la Mediterrània dels franquistes, i l’exèrcit republicà es retirava de Móra d’Ebre el 3 d’abril de 1938.
Amb l’entrada dels nacionals a la població, Santiago Treig fou imposat com alcalde per l’exèrcit de Franco, sembla ser que contra la seua voluntat. La seua negativa era fàcil de comprendre, ja que Móra, era en aquells moments, una frontera provisional i perillosa en una situació de ple conflicte, que s’accentuaria en poc temps.
Tot i no haver-se deixat veure gaire i no tenir filiació política directa, la seua situació de gran hisendat i de persona d’ordre propiciaren aquest nomenament, tot i el seu precari estat de salut. Malgrat les dues circumstàncies en les quals es trobava, sembla ser que ser un bon alcalde, ja que va atorgar perdó a diverses persones amb denúncies.
Però poc temps després, la nit del 25 de juliol, quan es produí la posterior entrada dels “rojos” (que marcà l’inici de la Batalla de l’Ebre), fou detingut i afusellat.
Aquest fet no fou estrany dins les actuacions que tingueren lloc a la comarca i són mostra dels punts de crueltat i divisió als quals  va dur la guerra.
D’aquesta manera el nostre personatge desaparegué a l’edat de 64 anys, deixant un substanciós patrimoni, (valorat en més de 175.000 pessetes, entre terres i cases)
Que va passar amb tot aquest patrimoni?
En el seu testament deixava a la seua germana una pensió vitalícia de 100 pessetes i la resta el cedia per la institució d’un Patronat amb el seu nom, que havia de dirigir l’alcalde, el jutge municipal, el capellà i el comandant de la Guàrdia Civil, amb la finalitat de construir un Hospital per als pobres del poble.
Aquesta disposició, l’ànima del testament, és còpia integra de la voluntat de la seua difunta esposa, Consolació Montagut de l’Àlamo, “la Sueca”.
Que va passar?
Això ens dona peu a un altre article, donat que en aquest només hem tractat de donar a conèixer a Santiago Treig i la seua esposa Consolació Montagut, a la que la gent del poble recordava passejant amb el seu cavall i un petit drap negre tapant-li el nas “tenia un càncer”. Es va fer un nas de cera, el qual només portava en públic.
Fotografia de la família de Consuelo Montagut (primera a la dreta dempeus) ha estat cedida per les germanes Paquita i Rosa Descarrega.

Plaça de la Verge amb casa el Suec abans de la guerra 

24/11/13

Els Montagut del carrer de la Barca

Dins la topografia de Móra d’Ebre és de destacar, com un dels més vells i en altres temps dels més importants, el carrer de la Barca. carrer paral·lel al corrent del riu, camí de sirga, indret, com manifesta el topònim, on es muntava la barca de pas, probablement ja durant el domini àrab i posteriorment al llarg dels segles fins avançat el segle XIX.
El carrer s’estén des de la plaça de baix fins a la plaça de sant Roc, on hi havia l’hospital d’aquesta advocació i el portal d’ingrés a la població, junt a d’antiquíssima casa dels Bonamic “portal de la Barca”. bona part del carrer solament estava edificat al costat dret, per l’esquerra, una barana mostrava el riu als seus peus, balcó delitós i entretingut sobre l’Ebre. Algunes de les seus cases tenien porxades sobre el vial i sostenint-les des de les mateixes aigües s’elevaven poderosos contraforts piramidals, quasi obelisc que donaven a l’indret un aspecte singular i del qual conservem fotografies molt curioses, ja que el paratge resultà greument danyat en la passada guerra civil, com ho havia estat en temps pretèrits per altres guerres i per les riades de l’Ebre.
De les cases d’aquest carrer una de les més característiques és la número 6, la casa pairal més antiga de la vila, si fem cas a la inscripció que llueix a l’arc rodó, lleugerament rebaixat de la seua portada: “any 1074”. Avui la casa es coneguda com casa Montagut de la Barca.

Dels orígens de la casa: 1072
El 1760, quan Montagut de l’Era es dirigia a la reial Audiència en petició del restabliment del títol de noblesa al seu favor, feia constar els remots orígens de la seua família:
“Con carta acordada de la Cámara de 18 de O(ctubre) del año próximo passado se sirve V(uestra) M(a)g(esta)d Mandar a esta Avd(ienci)a informe lo que se ofreciere y pareciere sobre el incluso mem(oria)l de J8ose)ph Montagut y Sabater, hijo de Joseph Montagut, difunto, naturales de la Villa de Mora de Ebro, en que presenta que su arraigada familia se alla radicada en dicha Villa desde antes del año 1072 constando por escritura pública que en aquel año compró en el término de la misma, Domingo Montagut a los Moros Braysen Alcayt y Fátima su muger el terrasco nombrado Ball den Rail que poseyeron sus antecesores hasta el 1591 en que lo vendieron, y que fabricó Casa, en el 1074 poniendo sobre la puerta principal su escudo de Armas partido en quatro cuarteles, cuya Casa y escudo conservado possehe en el día la familia del suplicante”.
“Que esta passó desde Navarra a poblar en Mora de Ebro por resultas de las Guerras y conquista de Aragón y Cathaluña en los Reynados de Dn. Garcia y Dn. Sancho el quinto Reyes de Navarra en los años 1134 y 1070 y la declaró por una de las doze Casas Nobles de Navarra la Majestad de Dn. García Ramírez el Restaurador en los años 1134 al de 1150 que rindió homenage a Dn. Alfonso el séptimo de Castilla”.
“Que la familia del suplicante procede de la de Montagut de Navarra se tiene por notorio no tratando la historia y papeles antiguos de otra hasta el año 1000, y de la misma como trasladada a Mora de Ebro hasta los años 1072 y 1150, certificándolo assí en el año 1616 D. Diego de Urbina Cronista y Rey de Amas del Sor. D. Philipe tercero con expresión de que esta familia trahia su Nobleza y escudo de Armas de la distinguida de Montagut de Navarra”.


Guillem Montagut, governador d’Ariano, metge de Pau V i Canonge de la Seu de Lleida
El personatge més famós de la nissaga dels Montagut del carrer de la Barca fou el Dr. Guillem Montagut, títol que ja posseïa el 1583. Era fill de Domènec Montagut Deona i Narcisa Bru.
L’any 1605 el metge Montagut va tenir un plet a l’antiga Audiència de Barcelona amb els clergues del Priorat secular de la parroquial de Móra que exigien a Montagut els pagués el delme de la seua important propietat de santa Magdalena, “la Magdalena de Macoro” com llegim en el document.
Santa Magdalena de Macoro és una de les construccions més antigues del terme. El 1505 habitava aquell lloc Gabriel Pellicer de distingida família de Móra, l’ermità patrocinà l’edició de l’obra de Jaume Gasull “La vida de Santa Magdalena en cobles” inspirada en la “Història gloriosa de santa Magdalena” de Joan Roig de Corella.
En el plet es feia referència a la finca que el 14 de les calendes de novembre de 1252 Alamanda de Subirat havia donat als frares Trinitaris poc temps després de la primera fundació catalana l’any 1202 a Avinganya, terme de Serós, en terres del Segrià.
La finca de Macoro va pertànyer durant segles a aquesta ordre religiosa i segons s’especifica en el plet, el 1598 havia passat la seua propietat al metge Montagut.
El doctor Guillem Montagut l’any 1604 pledejava amb Antoni Montagut; plets i raons eren freqüents entre els Montagut.
De Guillem Montagut coneixem una nota biogràfica inserida en la petició de Josep Montagut de l’Era on, amb brevetat, consta el següent: “También los de Guillermo Montagut en los años 1602 hasta el de 1607 en el Reyno de Nápoles siendo Virrey el Conde de Benavente, que le conduxeron a la confianza de Capitán Gobernador y Juez de la Ciudad de Ariano”.
“Porque haviendo passado dicho Guillermo a Nápoles a principios del siglo antecedente consiguió allí fortuna haciendo de Médico; y logrando como tal visitar y Curar al Papa, que entonces governava a la Iglesia, le concedió Su Santidad un Canonicato en Lérida (…) e hizo construir su sepultura con el escudo de Armas de aquella familia al pie de un retablo o lateral de una de las Capillas de la Igl(esi)a Parr(oqui)al de dicha villa de Mora de Ebro, en cuio retablo está también d(i)cho escudo de Armas, y como tal se reputa aquella Capilla y sepultura de los descendientes y herederos de d(i)cho Guillermo que al presente es Juan Fran(cis)co Clua y Descartín descendiente de una de dicha Casa de Clua que cassó con la primera de las dos Hijas que únicamente tuvo d(i)cho Guillermo y assí fue heredera, sin que su marido, gozase entonces de privilegio militar aunque después lo obtuvo, y hoy goza dicha Casa de Clua que son los únicos que en dicha Villa han usado la mencionada sepultura, Capilla y escudo de Armas…”
El Dr. Guillem Montagut va testar, davant del notari de Lleida Pere Mansó, el 17 d’octubre de 1600. el testament, junt als protocols del notari esmentat resultaren destruïts en 1936. la referència testamentària ens consta per raó d’una de les seues clàusules en la qual manava al seu nebot Guillem que donés dues mil lliures, moneda de Barcelona, a Bru de Móra. Aquest, havia estat comissionat a l’efecte per abonar seixanta lliures en favor dels conjugues Llagostera dels “Masos de Móra”. Bru en data 29 de març de 1622, signava àpoca en presència del notari de Móra Antoni Joan Perramon.
En la Seu Vella de Lleida, tancada al culte el 1707 per ordre de Felip V que la destinà a fortificació i caserna, i restaurada a partir de 1949, hem localitzat el vas funerari del canonge Guillem Montagut al peu de la capella coneguda antigament per la Concepció o Coloma en raó d’haver estat bastida en temps del bisbe Ferrer de Colom (+ 1340). A la pedra sepulcral on hi ha l’escut de Montagut llegim la següent inscripció: “Sepultura de Dor. Guillem Montagut Canonge de la Seu de Lleida y dels seus. Morí a 18 de octubre de 1609”.

Guillem Montagut, nebot de d’anterior. Títol de noblesa, 1621
Malgrat l’escut de la tomba del metge i canonge i el de la casa del carrer de la Barca de Móra, sembla que un nebot del Dr. Guillem, del mateix nom i cognom va remoure novament el títol de noblesa al seu favor, a tal efecte
“...siendo al punto de la clase tan delicado en este Principado la disputaron a D. Guillermo de natural de la misma Villa de Mora de Ebro (...) en el año 1620 sobre que hicieron autos ante Franc(isc)o Amargós sosveguer de Tortosa, con citación y oposición formal del Promotor Fiscal en que se probaron todos los antecedentes expressados, y por excelencia los Particulares servicios y distinciones de Dn. Bartolomé de Montagut quinto abuelo del suplicante que le hicieron digno de Falconero y Montero Mayor del Sor. Rey Dn. Juan. También los de Guillermo Montagut en los años 1602 hasta 1607 en el Reyno de Nápoles.
No haverse conocido otra familia Montagut en Mora de Ebro que la suya, ni que haya possehido su Casa Solar, ni usado su escudo de Armas, Que tenia Patrimonio, Hacienda y bienes suficientes para mantener su Nobleza, como de presente se mantienen la Casa y familia con el mismo lucimiento.
En cuya vista y por los méritos del Processo declaró Assessorado del Dr. Fran(cis)co Deona, que la familia de Montagut en Mora de Ebro era originaria de la de Navarra, concurriendo a la Conquista e Aragón y Cathaluña a poblar en Mora de Ebro, debiendo como tal reconocerse, y la reconoció de Cavalleros hijosdalgo con el referido escudo de Armas, como más pormentor dice resulta de la sentencia proferida en 29 de Mayo de 1620”.
Confirmant les sentències, Felip IV en el primer any del seu regnat, signava el 3 d’octubre de 1621 el títol nobiliari en favor de:
“...Guillermum de Montagut militem ortum in Villa de Mora Iberi, et domiciliatum i civitalis Illerde preafati nostri Principatus (...) sumus te et filios tous (...) sexus natus et nasciturus et eorum prolem, ex te per liniam masculina descendentem. Nobilitatis titulo condecore (...) te dictum Guillermum de Montagut (...) en total tuam et illorum posteritatem (...) Datii in oppido nostro Madriti die tercia mesis octobris Anno a Nativitate Domine Millesimo Sextcentesimo, vigesimo primo Regnorumque nostrum anno primo. Yo el Rey. Título de Noblesa en persona de Guillermo de Montagut del Principado de Catalunya”.

El canonge Fèlix Clua de Montagut (+ 1745)
Entre els clergues de la família Montagut, eminentment levítica, és de remarcar Fèlix Clua de Montagut, ardiaca de Corbera i prepòsit de la catedral de Tortosa, dignitats que ja tenia a primers del segle XVIII. Era fill de Marc Antoni Clua de Montagut i Amargós, ciutadà honrat de Barcelona per gràcia de Carles II (20 octubre de 1666) i de Francesca Bellido i de Cavaller. Tot estant a Tortosa, en el seu domicili al carrer de la Cabiscolia, testa el 15 de juny del 1743 ordenant una colla de disposicions a favor de nombroses esglésies de la ciutat i dels pobles als quals estava vinculat per raons familiars (Corbera d’on era el pare i Horta d’on procedia la seua mare). A Móra dotà amb esplendidesa beneficis i fundacions a l’església parroquial. Però de les seues deixes la més remarcable fou a favor de l’ermita de Santa Magdalena de Móra situada dins la finca del mateix nom i de la qual ja hem parlat anteriorment. La deixa consistia en l’ampliació del temple, disposant que s’hi col·loquéssim una colla de quadres de grans dimensions que guarnien la seua casa de Tortosa; manava que per realitzar aquest propòsit es destinessin:
“quatre-centes lliures de plata valenciana y si cantitat no y aurà prou se sopleixa de mos bens lo que falto, com també si sobra se haja de emplear en dispondre habitació per al Hermità”.
L’hereu universal dels béns del canonge Clua de Montagut, el seu nebot i fillol Fèlix Clua i Descartín va realitzar les obres de l’ermita, i va decidir construir-ne una de nova al costat de la masia de la finca que probablement es millorà en la seua estructura. L’antiga construcció del cim ja es deixaria sense culte, i es col·locaren les pintures esmentades i el corresponent retaule en la nova construcció. Allà, fins l’any 1936 es conservà tot aquell conjunt artístic que respectaren al llarg del segle XIX francesos i liberals, carlins i bandolers.
Recollides a casa Monllaó, els nous amos de la finca, les pintures i altres elements litúrgics resultaren destruïts pel foc en ésser incendiada aquella casa. De tots els records del canonge Clua de Montagut solament es conserva, a la seu de Tortosa, el calze de l’eclesiàstic, una elegant mostra d’orfebreria barroca.
Del seu testament s’ha de destacar la disposició on encarregava el seu enterrament: el vas propi del capítol de la Seu si moria a Tortosa, el dels seus pares si moria a Corbera, si fos a Lleida
“...en lo propi tinc en la Cath(edr)al en la Capella de Colloma com a hereu u(niversa)l del q(u)o(ndam) Dn. Guillem de Montagut tio meu cos vas tinc en la Igl(esi)a Parrochial de la Vila de Mora de Ebro per mos hereus...”
Una nota marginal al testament indicava que morí a Tortosa el 5 de desembre de 1745.

Joan Fran(cis)co Clua de Montagut Descartín
L’últim representant dels Montagut del carrer de la Barca fou Joan Francesc Clua de Montagut Descartín “ciutadà honrat de Barcelona, en la Vila de Ebro popular), era fill de Marc Antoni Clua de Montagut i Coll i de Tomasa Descartín, el qual estava casat al moment del seu testament amb Eulàlia de Llinàs i Clua. Aquesta juntament amb el Prior de Móra Mon Joan Baptista Riba i altres eclesiàstics del Priorat de la vila foren esmentats com a marmessors. Allí localitzem disposicions i deixes a diverses confraries, als franciscans de Móra i fundacions a esglésies però especialment a la parroquial de Móra. A la seua muller li deixava una colla de joies molt preuades:
“...pendientes o arracadas, piocha y anell de un diamant gros y un anell con diamant que ma difunta Sra. mare li legà (...) lego a dita Dña. Eulalia, caríssima muller mia totes les millores q(u)e a mi expecten en la rehedificació de la casa de ma propia habitació que arruhinà la exorbitant avenguda del Ebro en los dias vuit y nou del mes de octubre del any mil set(cent)s vuitanta y set per-a que de dita part de millores, dita muller mia n.<h>i disposa a ses voluntats com a cosa propia y llegat particular li fas”.
Entre els llegats destacava l’ordre de cisellar una imatge de mig cos d’argent del patró de la parròquia de Móra, una magnífica imatge a la qual se li col·locaria un petit relicari amb restes del sant. Tan sumptuosa obra seria millor que l’antiga que es venerava a la mateixa església.
Les disposicions de Francesc Clua i Descartín (mort el 1798) van tenir compliment l’any 1824, quan els marmessors, el prior Descarrega i el prebendat Pedret, comparegueren a la cúria de Tortosa. La fundació es basava en el següents béns: la casa pairal
“...calle de la Barca, que habitava D. Juan Fran(cis)co Clua, lindante (...) con los herederos de José Antonio Passanau, por otra calle, por detrás con la casa de los herederos de Bautista Calanda (...) valorada en tres mil cincuenta libras moneda ardites” i amb la gran heretat “...masia llamada Santa Magdalena, con su casa en ella construïda y una Capilla unida a la misma, de extensión ochenta jornales (...) plantada de olivos, higueras, almendros y viña, lindante con Fran(cis)ca Algueró (...) Bautista Piñol, con las de Valentín Montagut, con las de D. Mariano de Gras, herederos Juan Sastre. Tierras comunes (...) valor 10.912 libras moneda ardites”.
La renda total del patrimoni era de 626 lliures segons el peritatge dut a terme per Francesc i Joan Peris, paletes: Josep García i baptista mani, fusters; Josep Peres i Pau Hernández, ferrers; Tomàs Passanau i Baptista Aragonès, pagesos. Havia ordenat la valoració el notari Dionís Mañer, assessor del batlle Francesc Mani.
L’administrador de les “Gracias del Escusado y Noveno Decimal” arrendava la propietat a Joaquim Secanella de Tortosa pel trienni 1824-1826.
Amb data 23 de gener, seguint les disposicions desamortitzadores, era signada una escriptura de redempció d’un censal relacionat amb la fundació.
Amb la mort, sense successió, de Joan Francesc Clua de Montagut i Descartín desapareix de la nostra vila aquella antiquíssima família present en tants fets del passat. Es consideraven successors seus els Montagut de l’Era, això es demostrava quan amb motiu de la visita pastoral de 1869, aquella imatge d’argent tan venerada es conservava en la casa de la Plaça de Dalt. D’allí es traslladà a la parròquia per ésser honorada per tota la feligresia de Móra.

20/11/13

Els Montagut de l'Era

Si dins la Móra antiga de carrers estrets amb la plaça de Baix prolongada en altres cases immediates carregades d’història, amb escalinates que condueixen al temple antic i amb baixadors abovedats que t’atansen als vells pedrissos, desgastats, junt a les ones del riu, trobem la casa dels Montagut de la Barca, a la plaça de Dalt trobem la dels Montagut de l’Era.
La plaça de Baix, amb la casa de la Vila, amb el riu i el mercat, amb l’olor de les fires arcaiques i el caire sacre de la parroquial de sant Joan ens apropa al poble, a tot el poble. pel contrari la plaça de Dalt amb el caire rural de l’Era comunal ens introdueix a l’ambient de les grans famílies; aquí hi havia l’antiga capella de santa Anna sota el patronat de la casa ducal dels Cardona. Aquí hi bastiren els grans casalicis barrocs els Bru, els Pedret i els Montagut. La plaça de Dalt, la plaça de l’Era, avui en dia encara es respira aquell aire aristocràtic, un xic petulant dels grans senyors, dels generals i de la gent que en altres temps dominava l’ampli fris que guarneix les pàgines de la història. En aquest indret assolellat localitzem la gran casa dels Montagut de l’Era, àmplia i solemne, magnífica.
Mai no hem pogut esbrinar com una família tan poderosa no va poder fer seu tot el llarg de la façana que limita els carrers Julio Antonio i Isabel. La casa Montagut comparteix amb els Piñol aquest costat de la plaça, a l’altre costat de la plaça els Bru i els Pedret “Manou” es repartien l’espai urbanístic. La situació de la portada, un magnífic arc rodó de pedra picada, al centre exacte del costat nord-est evidencia que els Montagut cobejarien des d’un principi la casa immediata a la seua. D’aconseguir aquest propòsit l’edifici hauria esdevingut una construcció admirable, equilibrada, digna de lloança per les seues proporcions i magnificència singular. Malgrat aquesta particularitat casa Montagut de l’Era és un dels edificis de caire civil més elegant no solament de Móra sinó de tota la Ribera d’Ebre.
Com hem indicat l’element més important de la planta baixa és aquesta austera portada de pedra. La planta baixa era ocupada per magatzems, quadres i, fins i tot, un molí olier traslladat aquí des del “Molló” després de la riada de 1907. ara hi ha locals comercials.
Abans de les reformes de principis del segle XX, hi havia un entresol, que reproduïa els freds la plata noble de la casa, la qual habitaven els amos a l’hivern quan els freds feien gèlides les grans estances del pis superior. A finals dels segle XIX part d’aquest entresol estava ocupat per les escoles públiques.
La planta noble té cinc balcons sobre la plaça, llueix un magnífic escut de la família. Els balcons sempre estan tancats perquè la casa ja fa llargues dècades que està deshabitada. Al vell caire històric de l’edifici s’hi afegeix, intrigant, un cert aspecte de misteri.
L’entrada de la casa, pràcticament desconeguda per la majoria dels morencs mostra un gran mosaic de palets de riu, però abans n’hi havia un del mateix estil centrat per un gran escut de la família. En un angle s’inicia la gran escalinata que condueix a la planta principal, i està guarnida amb rajoletes de cartabó i una barana de fusta tornejada, està coronada en el seu cos central quadrangular, per una cúpula vuitavada que, si a l’exterior no manifesta interès especial, a l’interior mostra la sumptuositat de cornises i mènsules barroques d’una elegància refinada: a la clau d’aquesta construcció, del segle XVIII hi havia, segons tradició, una imatge de la Mare de Déu envoltada d’àngels; durant la carlinada, un projectil va destruir aquell element decoratiu del qual es conserven vestigis.
En la planta principal destaca la immensa sala (15 per 6 metres). Alcoves i les restants dependències conserven encara detalls de gust neoclàssic, hi ha alguns elements ceràmics d’Alcora guarnit el terra de rajola vermella. A la sala hi ha dos quadres, Ferran IV i la seua muller Bàrbara de Berganza (1746-1759), en temps dels quals es bastiria l’edifici. Poc mobiliari original resta en l’actualitat. A l’última guerra sofrí desperfectes el jardí amb una fontana elegant, dita de Diana pel grup escultòric de terracuita que el presidia. Per aquell temps resultà destruït l’oratori amb el seu mobiliari i elements litúrgics entre els quals destacaven els ornaments i un recull de relicaris i peces d’orfebreria.
En el nostre recorregut per aquesta casa, pel seu jardí, per les seues ampul·loses estances: el “quarto del Crist”, el de “l’estrado”, el “del Bisbe”, el de “Cabrera”, el de “la Mare de Déu del Roser”, acompanyats d’un silenci profund que no trenca ni la xiuladissa dels ocells ni la mainada que juga a la plaça. Evoquen una colla de personatges, que bastiren el casalici, que hi van néixer o hi van morir, històries i tradicions, llegendes i dites, arxius i llibres vells.

Els Montagut de l’Era al segle XVII
El segle XVIII és el moment d’esplendor dels Montagut de l’Era la construcció de la gran casa de la plaça de l’Era, donà renom a la família, els seus negocis agraris i ramaders eren pròspers. A més de la gran casa pairal ampliaren una bona masada al “Molló”, finca molt extensa situada als límits del terme de Tivissa i Móra, immediata a l’aiguabarreig del barranc del “Molló” i l’Ebre, que sobrepassava el corrent del riu. Allí hi havia un gran corral pel bestiar, un molí olier i altres serveis. La casa, àmplia i quadrada, tenia un oratori on es venerava una imatge de talla de sant Antoni. El que significava la finca de santa Magdalena pels Montagut del carrer de la Barca ho representava pels Montagut de l’Era la gran possessió del “Molló”.
La consideració que es tenia als Montagut de l’Era era extraordinària. En ple segle XVIII, en un document de la Reial Audiència es constatava que els Montagut, especialment els de l’Era “...són de lo mejor de la Villa de Mora, de buenas conveniencias, familia y costumbres y que son los que más han tenido los primeros empleos del pueblo”.

Els Montagut pretenen ser regidors vitalicis
Els Montagut vers 1739 van pretendre la possessió vitalícia dels principals càrrecs municipals. En nombroses ocasions havien estat jurats abans del Decret de nova Planta i regidors amb posterioritat a aquest document. L’ordre de Felip V de 1739 de posar en venda els càrrecs municipals “...por juro de heredada o vitaliciamente (...) a semejanza de la practicado en Castilla...” a ésser ocasió propicia al seu desig de domini sobre la vila, però aquella aspiració contrastava fortament amb la manera d’ésser dels morencs i aviat van recaure les queixes contra aquella aspiració d’absolutisme. Un expedient conservat a la reial Audiència manifesta la protesta: “... Joseph Montagut y tres vezinos más de Móra (...) quatro títulos de R(e)g(i)d(o)res vitalicios de gracia” . Els esmentats eren: “Joseph Montagut de la Era, Joseph An(oni)o Montagut, son padre e hijo y nombrados para dos Regimientos y Joseph Montagut y Riba y Joseph Montagut y Pedret, son sobrinos, hijos de hermanos de la expresados Montagut de la Era”. De fet era abusiu el domini municipal per una sola família. Al document consta que: “En atención a los inconvenientes que se ofrecen de que tengan entre sí este parentesco estrecho los Regidores que acaban con los que suceden desde nueva planta (...) que no sean Parientes los segundos de los primeros hasta el grado de primos hermanos perque habiendo los que entran de tomar las cuentas a los que acaban, pueden tomarse tolerancias”.
En contra dels Montagut de l'Era es deia: “...no paga el catastro, que ocasiona perjuhicios con sus ganados a los demás vecinos, que entra en cuantos arriendos se hacen por la villa...”
Per altra part es feia considerar: “...que es incierto que el referido Montagut dexe de pagar el catastro y que sus ganados causen los daños que se ponderan. Y aunque es verdad que ha tenido varios arriendos ha cumplido en todos con su obligación y esta circunstancia no le inhabilita para ser Re(g(i)d(o)r.” Constava que Montagut de l’Era era l’arrendatari de les carnisseries, que posseïa grans ramats amb corrals a totes les seues finques disperses pel terme municipal, i que aquet servei de les carnisseries li reportaria substanciosos beneficis. A les reclamacions contra els drets adquirits pels Montagut va seguir una ordre retirant-los aquells privilegis vitalicis.
Felip V, en la residència del Pardo signava una ordre on constava: “...fui servido conceder quatro oficios de R(e)g(i)d(res)s de la Villa de Mora de Ebro en el mi Prin(cipa)do de Cat(alu)ña por los días de sus vidas a Joseph Montagut de la Hera, Joseph Montagut y Riba, Joseph Montagut y Pedret y Joseph Montagut por el servicio que cada uno hizo de mil reales de V(ello)n.” Seguidament feia constar que per la vila de Móra s’havia manifestat: “...los inconvenientes que pueden seguirle de dar la possessión a estos sugetos a un mismo tiempo”. Així el monarca ordenava rescendir aquella gràcia i, a la vegada, concedia a la vila el dret d’anomenar regidors: “Sirviéndome por esta gracia por tiempo de ocho años en ocho mil re(ales) de v(ello)n por una vez que son quatro mil que los dieron los quatro expresados sugetos por sus vidas (...) ha de entregar quatro mil en mi tesorería general y reintregar con los otros quatro mil a los quatro sugetos que tienen Despachados por otros días de sus vidas”
Seguir la història dels Montagut de l’Era és seguir la vida municipal al llarg de molts anys i no sols la història local sinó la del país. Ser regidor vitalici a Mont-roig costava 1.200 rals, a Lleida 22.000, a Barcelona entre 66.000 i 76.000. el fet de les venalitats dels càrrecs municipals fou qualificat com un factor d’inestabilitat en la normalització dels ajuntaments borbònics.

Noves qüestions per la vara de la batllia
L’any 1747 sorgiran noves queixes relacionades amb càrrecs públics ocupats pels Montagut. L’agost havia presentat Pau Llagostera  un memorial on constava: 
“...havía propuesto por aquel Ayuntamiento nombrado por el Dueño Jurisdiccional y aprobado por S(u) Ex(celenci)a (el real Acuerdo) para el oficio de Bayle de la mencionada villa (...) jactándose el R(e)g(i)dor Joseph Montagut que actualmente sirve la Vara, que diferiría el cumplimiento de qualquier orden que sobre el assumpto se diesse”.
En aquest document es feia constar: 
“...tener dicha Villa el derecho y possessión de hacer propuesta para el oficio de Bayle al Señor Jurisdiccional de  del documento constaba, se havia dudado en apartarse dicha propuesta nombrando para Bayle al suplicante –Llagostera- que a más de no propuesto no tenía las debidas circun(s)tancias para obtener dicho empleo y quedarse la Villa perjudicada en su prerrogativa, solicitándose se mandarse al Barón nombrase otro sugeto de los propuestos por dicho Ayuntamiento”.
Al llarg del document constava: 
“...que la nominación de Pablo Llagostera procedió representación a instancia del Ayuntamiento de Mora y que, por consiguiente no faltó en su elección al Privilegio de la Villa de que el barón se arreglase  la terna, no havía lugar a las instancias de los Regidores a quienes se apercibía se abstuviesen de semejantes infundados recursos y que celasen la Conversación del citado Privilegio sin contribuir el Ayuntamiento a su observancia...”.
L’Audiència amenaçava amb multa de dues-centes lliures els regidors per contradir-se en els seus informes; el resultat de les denúncies i els memorials fou el nomenament favorable a Llagostera.

Montagut síndic del Convent de St. Francesc
De l’any 1754 figura una sol·licitud de Josep Montagut demanant que “Los R(e)g(i)d(o)res de la misma villa le guarden las exempciones que le competen como Síndico -procurador laic- que es del Convento de Sant Franc(isc)o”. Conforme una reial provisió de 1749. En contestació a la demanda de Montagut el fiscal de l’Audiència ordenava: “...se manda a los R(e)g(i)d(o)res de ella se guarden las excepciones de cargos concegiles que le competen como Síndico mientras exerciere este encargo sin perjuicio de las R(ea)l(e)s Ordenes que sobre el asunto se huviesen expedido”.

Plet dels Montagut amb el municipi per l’elaboració de l’oli al molí del Molló
A Móra la collita d’olives ocupava el tercer lloc dins la producció agrària. Per l’elaboració de l’oli no existia altre molí que el municipal “...en virtud de establiment a son favor feta per D. Lluís Ramon Folch de Cardona Sr. De la Baronia de Entença”, concessió datada a primers del segle XVII, el qual tenia “...sis premses y sas molas de moldre olives, so es quatre premses de fer oli, y a dos de la sansa”. Aquell molí era insuficient per a fabricar l’oli recollit del terme. Montagut tenia un molí al Molló, tradicionalment datat al segle XV i documentat el 1660 en el capbreu de Tivissa. Segons Montagut “...tenga y posea un Molino de hacer Aceyte, en el qual ha hecho el que ha resultado de las olivas que se han recogido en dicha heredad y al presente quiere hazer en el mismo Molino e que resultara de las Azeytunas que coge en las tierras del término de Mora distintas de la sobrenombrada heredad (...) y que los Regidores de dicha Villa pretenden impedirlo con el motivo que esta parte había hecho el Aceyte siempre en el molino de la expresada Universidad”. Del plet per elaborar tot l’oli al molí del Molló resultà triomfador Montagut l’any 1755. El seu exemple fou seguit per L. Pedret que aconseguí construir un molí particular l’any 1779 i més tard Gras l’any 1781.

El títol nobiliari
De la nombrosa documentació que gira entorn a Montagut de l’Era u dels documents més curiosos és la seua petició de títol nobiliari: 
“...deseosos no obstante de assegurar tanto más en lo futuro, suplica a V.M. que atendiendo lo referido y la fidelidad que su casa ha mantenido siempre a V.Mag(esta)d se digne por nueva Gracia declararle Noble de cathaluña en los huesos de su difunto Padre Jph. De Montagut, conservándole su antiquísimo escudo de Armas que dieron a su Casa y familia los Señores Reyes de Navarra a fin de que no se oscurezca memoria tan estimable”.
L’informe continuava: 
“En puntual cumplimiento de la citada R(ea)l Orden y a fin de dar Aud(ienci)a con el correspondiente conocimiento el informe que se le manda executar ha tomado los suyos del Corregidor de Tortosa quien expresa que aunque es cierto, segun se crehe que vino de Navarra a dicha Villa de Mora de Ebro un tal Montagut sugeto de calidad, no es el suplicante descendiente de aquella familia, ni ahun de la de Guillermo Montagut, quien no parece fue tampoco descendiente de aquel primero, porque haviendo passado dicho Guillermo a Nápoles (...) de que parece se infiere que ni ahun dicho Guillermo era Noble, pues admitió aquella Gracia a mas de que se dice que en aquel tiempo se procuró el enunciado Guillermo que lo creyesen entroncado con aquella primera casa (...) pues el difunto Joseph Montagut su Padre, como hijo segundo de una Casa de labradores de la misma villa de Mora, mientras vivió se empleó en la industria de Negociante en tratos y arriendos y aumentó mucho sus bienes, e hizo construir una sepultura nueva en la misma Iglesia Parr(oqui)al para el y sus descendientes y en ella se halla enterrado sin que en la piedra que la cubre haya inscripción ni escudo de Armas alguno”.

“Ni tampoco dicho Jph. Montagut su Padre exponente se trató ni mostró en sus contratos por escrito ni en Pleytos que tuvo con otro titulo, que el de su oficio o industria de Negociante por el qual se le consideraba su contingente de Catastro e industria”.
“La casa del suplicante está fabricada de pocos años a esta parte y no hay tal escudo de Armas en ella, ni se ha tenido a esta familia por las de sugeto de distinción en tanto que una de este apellido que hay en Tortosa que es de Ciudadanos Honrados, nunca ha querido tenerse por parientes de la Casa del suplicante por tenerlos y reputarlos por inferiores a ellos”.
“Y aunque los más del apellido Montagut que hay en las cercanías de Tortosa haian querido ser de la expresada Casa de Montagut de Navarra ninguno lo ha podido justificar y atendiendo lo referido el que tiene menos visos de serlo es el suplicante (...) Barna. Febrero a 9 de 1760”
Montagut continuà lluitant per aconseguir la mercè sol·licitada. Tenia prou diners per remoure els que fos necessari. En data indeterminada, però dins el regnat de Ferran IV, (qui des d’una pintura anònima del segle XVIII amb la seua esposa Bàrbara de Braganza, presideix la més noble sala del casalici de Móra), aconseguiria aquella gràcia nobiliària. Un altre riberenc, Maurici Puig, de Riba-roja d’Ebre, a finals de la centúria (1795) fou ennoblit amb un títol semblant.
El gran mosaic de palets de riu que, centrat amb l’escut, guarnia l’entrada de la casa i el tapís bordat sobre domàs situat també en aquella dependència proclamaven el triomf de Montagut i així els seus descendents en la documentació oficial militar dels temps de la guerra del francès i del regnat de Ferran VII es presentaven com a nobles sens discussió ni oposició coneguda per part de ningú.

Els germans Montagut i Domènech
De Josep Montagut i de Maria Francesca Domènech coneixem tres fills: Josep Antoni, Joaquim i Ramon. De l’últim solament ens consta que tenia la carrera de lleis, que residia a Reus, al carrer de Sant Elies on es conserva la casa de la que fou propietari, i que l’any 1834 va vendre a Joaquim Descarrega de Móra una propietat de dos jornals de terra situada a les hortes.

Josep Antoni Montagut i Domènech
Va néixer a Móra als voltants de l’any 1790. participà molt activament en la guerra de la Independència, durant 11 mesos com a cadet del Regiment d’Almeria i sots-tinent en el mateix regiment durant 6 anys i 11 dies. El seu expedient militar durant aquesta guerra consta el següent. 
“Campaña y acciones de guerra donde se ha hallado. En la pasada contra Napoleón: se halló en las acciones de Maria y Velchite. En los dos conboyes q(u)e se introdugeron en Gerona. En las sorpresas de Palamós, S. Feliu, la Bisbal. En el reconocimiento de la Villa de Tivisa para cuyo hecho fue nombrado con su compañía a fin de sostener la retirada, no abandonando el punto hasta que recibió orden sufriendo la pérdida de 40 heridos y tres muertos; en d(i)cho Tivisa desalojó los enemigos de todas las posiciones. En la de cardona saliendo de guerrilla al enemigo en lo que duró el fuego 10 horas. En la de Puigcerdà persiguiendo al enemigo hasta el fuerte de Monluís tomándole toda la artillería. En las immediaciones de Lérida. En el Puente de Alós, en el asalto de Montjuich en la Plaza de Barcelona. En las immediaciones de Hostalrich. En el pueblo del Perelló desalojando el enemigo y les tomó algunos efectos. Por dos veces pasó a hechar proclamas a los enemigos de su campamento que estava a las immediaciones de Tarragona; en dos salidas que hizo la guarnición de dicha plaza. En el asalto que hizo al fuerte del Olivo en el que fue herido y hecho prisionero y conducido a Francia en donde permaneció 3 años al cabo de los cuales se fugó atravesando en el rigor del Ynvierno los puertos de Suiza, Alemania y Holanda, embarcandose en esta par(a) Ynglaterra de donde transportó a la Coruña, en la que intentaron hacerle jurar la Constitución lo que no pudieron conseguir, antes al contrario, fue uno de los que levantaron la voz de Viva el Rey y muera la Constitución”.
Durant el Trienni Liberal Josep Antoni Montagut esdevingué el cap i animador entusiasta de Móra a favor dels Reialistes, coneguts pels adversaris com “Facciosos” segons Ponç i Anguera el 29 d’agost de 1822 una divisió de Reus s’atançà a Móra “en donde degollaron doscientos facciosos”. En les obres coetànies marcades intensament pel partidisme polític hi ha constants al·lusions al “cabecilla Montagut”, i una colla de notícies relatives a la fortificació de la vila, on destacava el “Fuerte” o convent dels franciscans, l’emmurallat del nucli urbà i la construcció d’un fort al calvari entorn d’una ermita del segle XVIII; al vell castell medieval, poc apte per a la defensa, s’instal·là una fundició dedicada a la fabricació de municions. En el reducte que constituïa la vila s’hi concentrà un gran exèrcit reialista el qual en opinió d’un dels autors esperonaren la participació francesa en aquell moviment i la invasió dels cent mil fills de St. Lluís que anihilaren el sistema constitucional i restabliren l’absolutisme. El destacat partidisme als Masos de Móra, el Prior Penna, rector santjoanista de Benissanet, i dos morencs: Ciurana i Ossó i Agustí Ripoll (mort a Tarragona per aquells dies), la comarca era fervent seguidora de Montagut.
En un memorial signat per Montagut consta que: 
“En 15 de Junio de 1822 reunió dos mil hombres de Infantería con veinte y tres caballos para combatir contra los Enemigos del Altar y del Trono, creó una junta corregimental con aprovación de la Regencia de Urgel y fortificó la Villa y Convento de Mora de Ebro que era una fortaleza. Socorrió dicha fuerza en varias ocasiones haciendo unos dispendios considerables, siendo así que no disfrutó ningún haver hasta la entrada de las tropas aliadas en Abril de 1823, al mismo tiempo sostuvo una correspondencia con el Exmo. Sr. Barón de Eroles por cuyos hechos sufrió su casa un saqueo de 3 días con muchos perjuicios que omite. Mora de Ebro, trece de Diciembre de 1833”.

Constava que per la seua participació “...la Regencia del Reyno durante su cautividad. Por cuanto atendiendo el mérito y servicio de vos D. Josef Ant(oni)o Montagut, oficial del regimiento de Infantería de Línea de Almería ha venido en nombraros Coronel de Infantería de voluntarios de Mora de Ebro con la antigüedad de quince de Julio del año próximo pasado. Dado en Perpiñan a veinte y siete de Febrero de mil ochocientos veinte y tres”.

Joaquim de Montagut i Domènech
Germà dels més brillants membres de la família. Va néixer a Barcelona l’any 1868, ciutat que va morir l’any 1940. la seua vida es consagrà a la marina militar, des de 1883 fins al 1931. participà entre 1896 i 1897 en la campanya de Cuba comandant el vaixell “Delgado Parejo” lluitant contra els nord-americans. Va comandar també els canoners “Vasco Núñez de Balbora” i el “Doña María de Molina”, el 1920 figurava com adjunt naval a la Societat de Nacions, secretari de l’Estat Major de l’Armada i comandant del cuirassat “Jaume I”. Com a Cap d’Estat Major central de l’Armada participà el 1925 en les operacions de desembarcament el Alhucemas amb el cuirassat “Alfonso XII”. Fou nomenat pels seus mèrits contraalmirall el 1926 i vicealmirall el 1929. li havia estat concedida la gran creu d’Isabel la Catòlica. Publicà nombrosos treballs referents a la marina i traduí un estudi sobre la marina alemanya en la primera guerra mundial, publicat l’any 1918.
En deixar l’antiga casa pairal trobem una panòplia guardada amb l’espai de gala de “Don Joaquim” com el coneixen cordialment el veïns de Móra que apreciava i entre els quals passava temporades. Els morencs estaven orgullosos de la presència de Montagut a Móra i ell responia amb gust l’estima popular participant en les festes i jornades singulars.
La seua figura i amb ella tots els seus predecessors són presents en aquella arma que recorda tants fets de la història i que sembla protegir míticament el poble amb què s’identifiquen per llargs segles.

Heràldica dels Montagut
En les dues obres generals relatives a l’heràldica catalana “Nobiliari general de Catalunya” de F. Domènech i Roura i a “El Solar Catalán, Valenciano y Balear” de García Caraffa, malgrat referències a diverses branques dels Montagut no localitzem cap particularitat dels Montagut de Móra. Per aquesta raó considerem oportuna la nostra aportació gràfica a l’heràldica d’aquest cognom.
Entre els escuts dels Montagut conservats avui en dia, hi ha el de la casa n.º 6 del carrer de la Barca, el més antic dels coneguts, molt expressiu.
A la seu antiga de Lleida, a la llosa sepulcral de Guillem de Montagut n’hi ha un altre, datat el 1610, amb lleugeres variants respecte al primer.
El de casa Montagut de l’Era és de primers de segle XX, reprodueix l’existent, brodat sobre un tapís del segle XVII, i és similar en totes les seues parts al de la seu de Tortosa i al de la casa dels Montagut del carrer de santa Anna de la mateixa ciutat. L’escut de Móra i els de Tortosa han estat reproduïts a l’obra “Llinatges tortosins” de Manuel Beguer i Pinyol. “Dertosa” 1980.
Es conserven així mateix diversos escuts en la sil·lografia emprada pel canonge Fèlix Clua i Montagut.
Entre els escuts desapareguts caldria fer esment dels que guarnien el retaule de la parroquial de Móra i el del vas funerari de la mateixa església destruïts l’any 1837.